Mitos sobre los gatos y las mujeres embarazadas

Existen muchos Mitos sobre los gatos y las mujeres embarazadas que terminan en historias de gatos abandonados y familias tristes por esta decisión.

Pero es importante que las futuras mamas sepan que no es necesario que deshacerse de sus gatos en el periodo del embarazo, simplemente es necesario informarse además de tener ciertas medidas higiénicas y de prevención.

“UN GATO NO PROVOCA MUJERES ESTÉRILES, TAMPOCO PROVOCA ABORTOS Y MUCHISIMO MENOS LE PUEDE PROVOCAR ALGÚN DAÑO A LOS NIÑOS”

Entre los mitos de los que más se habla cuando hay un gato y una futura madre en casa están:

Los gatos son sucios: Los gatos – y en general todo animal doméstico – es tan sucio como lo es su dueño, si a nuestro gato le damos carne sin cocer o las sobras de la semana pasada, le limpiamos la caja de arena sólo cuando el hedor se hace insoportable y lo dejamos vagar entre los tarros de basura, ciertamente estará sucio.

Mitos sobre el embarazo y gatos

Si te preocupas en darle una buena alimentación, desparasitarlo, tener sus vacunas al día y mantenerlo en condiciones higiénicas apropiadas el gato se mantendrá en óptimas condiciones.

Los gatos trasmiten enfermedades peligrosas para los fetos: Este mito surge a raíz de la toxoplasmosis, una enfermedad infecciosa causada por el parásito toxoplasma gondii, que puede provocar defectos congénitos como ceguera o daño cerebral, siendo portada no sólo por gatos, sino por muchos otros animales y además en verduras, frutas y alimentos contaminados.

La gente está equivocada cuando les dice a las futuras mamas que tan solo con tener contacto con el gato puede contagiar algún tipo de enfermedad como la toxoplasmosis que únicamente se contagia si se manipulan heces CONTAMINADAS con las manos. Solo un 2% de los gatos pueden eliminar una toxoplasmosis activa.

Mitos sobre los gatos y las mujeres embarazadas

Si estás embarazada y tiene un gato, evita limpiar su caja de arena. Si tu gato defeca en el patio, usa guantes para manipular la tierra del jardín. Pero sobre todo, no te chupes los dedos después de hacerlo: el toxoplasma sólo se adquiere cuando es ingerido.

Ah! Y a propósito, la principal vía de contagio de la toxoplasmosis no son los gatos,… sino el consumo de carne cruda o mal cocida.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *